A las afueras del pueblo de Saleres se encuentra este acogedor cortijo, situado sobre una parcela de 3.500 m2 plantada con árboles frutales. Un lugar idílico para disfrutar de la tranquilidad y la naturaleza en pleno Valle de Lecrín.
La vivienda, de 50 m2 construidos, es práctica y funcional. Cuenta con dos dormitorios, un baño y un espacio diáfano de salón con cocina y chimenea. En la parte delantera, un porche sombreado por una parra ofrece un espacio exterior maravilloso donde relajarse.
Para más información y organizar una visita, no dudes en ponerte en contacto: +34 698 97 97 34.
La casa está inscrita como vivienda y cuenta con todos los suministros esenciales: electricidad de red, agua potable, alcantarillado y agua de riego, una combinación poco habitual en este tipo de propiedades rurales.
Una magnífica oportunidad para disfrutar del estilo de vida del Valle de Lecrín: una finca bien mantenida, de fácil acceso y en un entorno natural privilegiado.